Hola buenas. Voy a utilizar la primera entrada de este blog para ilustrar de manera gráfica y simple los diferentes pasos que sigo para serigrafiar una camiseta. No es una teoría de los procesos de impresión serigráfica casera, sino más bien es su práctica.
Antes de nada tengo que explicar que mi proceso y mis materiales, maquinaria, etc,.. es todo muy casero y rudimentario y me permiten una producción muy limitada. La tirada máxima que he hecho es de unas 10 camisetas a dos colores, antes de que se me empiece a romper la emulsión (que es la capa sobre la que se revela la imagen de impresión, ya lo voy a ir explicando para los iniciados que lean esto) o por problemas de tiempo de secado y espacio (trabajo en un trastero). Asi que esto no lo puedo considerar de momento más que una afición pura y dura con la que voy aprendiendo poco a poco.
Empezamos:
1. La estructura de secado e insolación:
En principio, para sujetar la pantalla utilizo cuatro secciones de ángulos de estantería atornillados formando un armazón en el que encaja dicha pantalla. Este armazón va colocado entre dos sillas de manera que en el hueco que queda debajo se puede colocar o bien el ventilador calefactor o la lámpara de insolar en cada caso. No hay más.
2. Pre-insolación: Preparación de la pantalla, fotolito y estructura de insolación

La preparación de la pantalla implica simplemente su limpieza. No solo hay que eliminar todo resto de pegamento, tinta, emulsión, etc,.. de anteriores usos sino que conviene darle una pasada con un decapador antes de emulsionarla para eliminar grasa, polvo, etc,.. Yo utilizo un fairy normal y corriente. Aclarar bien con agua y secar.
La segunda foto es la del fotolito. En este caso se trata de una transparencia que se comercializa para impresión en inyección de tinta. Asi que simplemente la imprimo con el ordenador en la impresora de casa. Eso sí, conviene configurar el chorro de tinta para que la mancha sea lo menos translucida posible. En caso de que no consigamos una buena mancha se pueden superponer con cuidado dos fotolitos y pegarlos con celo, aumentando asi la opacidad.

En las siguientes fotos aparece mi proceso de preparado de la estructura para el insolado. En realidad esto se haría tras el emulsionado y con muy poca luz o luz roja. a) Limpio el cristal y lo coloco sobre la estructura. El mio es un poco más pequeño que la pantalla. Tiene que ser siempre más grande que el fotolito. b) Coloco la pantalla sobre el cristal con la parte convexa (la de la emulsión y el fotolito) hacia abajo pegada con el cristal. Entre la pantalla y el cristal esta el fotolito pegado con celo a la pantalla emulsionada.

c) Tela negra (una camiseta) tapando los escapes de luz de la pantalla y peso (libros) que opriman la tela de la pantalla al cristal. Este paso es una de las razones de que la insolación desde abajo sea más factible en un proceso casero que la insolación desde arriba. Es fácil de conseguir la presión necesaria entre el cristal y la pantalla simplemente poniendo peso encima. Hay que tener en cuenta que este paso en la serigrafía "industrial" se hace en máquinas que generan vacío para la presión. d) Finalmente coloco otra tela por encima cubriendo toda la estructura.
3. Emulsionado e insolación.

Se saca el bote de emulsión de la nevera y se emulsiona la pantalla por el lado convexo con ayuda de una "raedera" que se comercializa para tal uso. He probado muchos sistemas de emulsionado más "caseros" que este pero la facilidad con la que se extiende la emulsión con la raedera hace que merezca la pena la inversión de menos de 20 euros en esta herramienta. Le doy solamente una capa y coloco la pantalla entre las dos sillas para su secado con el ventilador calefactor.
Tras el tiempo necesario para el secado de la emulsión que ronda en mi caso los sesenta minutos, pego con celo el fotolito invertido sobre el lado convexo (sobre el que aplicamos la emulsión) de la pantalla. Con el lado cóncavo de la pantalla hacia arriba, que será la posición con la que imprimiremos, tenemos que ver el dibujo bien, es por esto que al pegarlo por el otro lado hay que hacerlo de manera invertida.
La insolación. La luz no atravesará las zonas de la mancha del fotolito (en realidad lo harán ya que siempre existe una cierta translucidez en estos métodos caseros a no ser que utilicemos cliches realmente opacos: cartulinas recortadas, por ejemplo) y la emulsión en estas zonas se irá con agua. En las zonas donde le dio la luz a la emulsión, esta se plastificará solidificándose y no se irá con el agua durante el revelado. La teoría es fácil.
Todos los pasos son importantes y requiere su tiempo y sus pruebas llegar a una configuración que funcione: el secado, la emulsión, la impresión de los fotolitos, el revelado, ... pero el insolado es el punto clave donde todo irá bien o mal y donde más pruebas se irán al traste en función de si le hemos dado más tiempo o menos. El tiempo es relativo, nunca mejor dicho. Depende de el grosor de la emulsión, del detalle de la mancha, del tipo de luz que utilicemos, etc,.. Es complicado y de nivel avanzado controlar todos los factores que nos darán el tiempo de exposición exacto en cada caso asi que lo mejor es, una vez tenemos el proceso de insolación y los elementos determinados (en mi caso insolación desde abajo, una lámpara UV, la distancia desde la luz a la emulsión que sería la altura de las sillas, el tipo de emulsión) no queda otra que ir probando sin desanimarnos hasta que demos con los tiempos que necesitamos. Hacemos una tabla de tiempos y vamos probando de más tiempo a menos tiempo hasta encontrar el balance en el que durante el revelado las zonas de la mancha no sean duras de sacar (más tiempo) y la emulsión expuesta a la luz no se vaya facilmente con agua (menos tiempo). Una vez tengamos este tiempo todo irá bien si hemos seguido la misma configuración. Yo le pongo 4 minutos y me va bien. Este es mi sistema.
4. Revelado.

Durante el revelado hay que tener las cosas muy claras y utilizar siempre AGUA FRÍA. No olvidemos retirar el fotolito pegado antes. Yo mojo levemente la parte cóncava de la pantalla y le doy a todo gas con el teléfono de la ducha en la parte convexa (la parte emulsionada). Intento que el chorro sea uniforme primero y enfoco detalles más pequeños después. La ducha no debería durar más de un minuto con la presión adecuada. Aquí nos daremos cuenta de si le hemos dado demasiada exposición durante la insolación. En este caso la emulsión no se irá fácilmente en las zonas que queremos y el exceso de agua acabará rompiendo las otras zonas que no deberían irse. No nos desanimemos y pongamos menos tiempo de insolación o tratemos de conseguir más opacidad en el fotolito para la siguiente vez. En el caso de que toda la emulsión se vaya fácilmente, la que queremos que se vaya y la que no, es que necesitamos más tiempo de insolación.
Tras la ducha le aplico una hoja de periódico para absorber el exceso de agua. Sin frotar, solo ponerlo encima y quitarlo. Y llevo la pantalla al secado.
4. Preparación de la pantalla para impresión.
Con una cinta de PVC o Polipropileno de embalaje cubro las zonas de la pantalla que no emulsionaron hasta el marco. Corrijo agujeros y roturas de la emulsión con celo o con la misma cinta. Las pantallas viejas o sucias pueden tener puntos que no cojan bien la emulsión o puede que haya zonas que no se hayan emulsionado con la misma presión y al revelar hayan cedido más que otras. También puede darse que la sombra del borde del fotolito o del celo con el que lo adherimos a la pantalla se haya revelado. En fin, reparar y cubrir todas las zonas que no queramos que se impriman, en definitiva.
En el caso de imprimir varios colores con el mismo cliché, se cubrirían de esta forma también las zonas que reservamos para otra tinta. Una vez imprimamos la primera tinta se destapan y se tapan las zonas de la primera tinta. Ya hablaremos de esto.
5. Preparación para la impresión y la impresión.

Para imprimir me fabriqué una mesa simple de la que ya hablaré más detenidamente en otros posts. Básicamente tiene que tener cuatro patas, una tabla para colocar los soportes de impresión (camisetas), un buen sistema que aguante la fuerza que aplicamos al imprimir, y otro buen sistema de sujeción y bisagras para la pantalla que permita que esta suba y baje sin alterarse la posición de impresión (esta solidez es muy importante, la pantalla no debe moverse de una pasada de tinta a otra porque queremos imprimir siempre en el mismo punto exacto).
Coloco la pantalla en la máquina.

Ponemos un trozo de cinta blanca bien centrada en la camiseta y colocamos la camiseta en la tabla, bajamos la pantalla y vemos levemente el trozo blanco de la cinta. Con este sistema calibramos la posición de la camiseta o de la pantalla hasta que la tengamos en el punto exacto de impresión. Si medimos la distancia de el cuello de la camisa hasta el borde de la tabla, esta medida nos servirá para colocar sucesivas camisetas sin necesidad de realizar esta calibración. Hay que tener en cuenta que una vez la tinta esté en la pantalla, las tintas al agua se secan rápidamente, y no podemos perder tiempo en colocar sucesivas camisetas.
Tenemos que tenerlo todo atado y bien atado una vez empecemos a imprimir: el número de camisetas, la zona donde colocamos las camisetas una vez impresas, los utensilios de limpieza, los de secado, solución de posibles problemas que surjan, etc,...

Una vez calibrado el punto exacto donde va la camiseta se pega con cola de spray. Esto es importante también para que la camiseta no baile entre pasada y pasada.
La moneda de doscientas pesetas de la imagen izquierda coincide con la caída del marco de la pantalla y se utiliza para conseguir unos milímetros entre la pantalla y la tela. La pantalla es elástica y tiene que encontrarse a esos milímetros de la tela y bajar con la presión de la rasqueta o racleta de impresión para luego volver a esos milímetros de distancia. Con esto evitamos que la pantalla se manche por debajo y que se pegue a la tela de la camiseta.
No tengo material gráfico de la impresión porque no tenía manos para sacar fotos pero ya hablaré de esto en posteriores posts. Para conseguir un degradado se coloca la tinta de varios colores sobre la pantalla y se mezcla levemente en los puntos que queremos más o menos degradado. Las tintas que utilizo son al agua y como digo se secan por sí solas al contacto con el aire y el paso del tiempo. Al aplicarles calor se secan más rápido.
Para secar utilizo un secador de pelo portátil de esos pequeños. Doy una pasada de secador entre pasada de tinta y pasada de tinta para que coja mejor. Sobre todo en blanco sobre tela negra. Una vez secas (las dejo un día o dos) las camisetas se planchan con una plancha normal y corriente y se lavan. Las camisetas fallidas se pueden lavar a mano en el plazo de una hora y se irá la tinta sin problemas (siempre hablo de las tintas al agua).

Y asi queda la cosa. ¿Qué les parece?








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